Descripción: El entorno de las operaciones, logística y tecnología se encuentra moldeado por cuatro grandes megatendencias: 1.La globalización, 2.Las tecnologías de información, 3.Las preocupaciones sobre el ambiente y la sostenibilidad y 4.Los cambios demográficos.

La globalización tiene varias definiciones. Por un lado hay quienes apuntan que es el proceso por el que la creciente comunicación e interdependencia entre los distintos países del mundo unifica mercados, sociedades y culturas, a través de una serie de transformaciones sociales, económicas y políticas que les dan un carácter global. Así, los modos de producción y de movimientos de capital se configuran a escala planetaria, mientras los gobiernos van perdiendo atribuciones. En nuestro caso, la globalización es el proceso mediante el cual las empresas difunden su presencia y estandarizan su producción alrededor del mundo.

Estrechamente vinculado a la globalización está el desarrollo vertiginoso de las tecnologías de información y comunicación. La fuerza más poderosa para transmitir ideas acerca de la democracia y los derechos humanos a través de las fronteras es la revolución de la informática de la segunda mitad del siglo XX. El teléfono, la televisión y el internet han sido herramientas fundamentales. Hoy en día, una gran cantidad de información en múltiples formatos—texto, audio, y video—es transmitida a la velocidad de la luz. Además, una llamada de tres minutos de Nueva York a Londres cuesta menos de diez centavos, en vez de los $300 que costaba en 1930. La drástica reducción de precio de la red de telecomunicaciones ha permitido que la explosión de la información sea accesible a casi toda la humanidad. Hoy más que nunca sentimos la preocupación sobre nuestro impacto sobre el medio ambiente. Para muestra un botón. El agua tal vez sea el recurso que define los límites del desarrollo sostenible. No hay sustituto para el agua y el equilibrio entre las demandas de la humanidad y la cantidad disponible ya es precario.

Sólo un 2,5% de toda el agua existente en el planeta es agua dulce— imprescindible para la mayoría de los usos humanos—y sólo un 0,5% es agua subterránea o superficial accesible. Las cantidades de agua de lluvia varían mucho en todo el mundo. Aproximadamente 1.700 millones de personas, una tercera parte de la población del mundo, viven en la actualidad en países sometidos a tensiones de escasez de agua (que se define como un uso de más del 20% de su suministro renovable, indicador comúnmente utilizado para la tensión de escasez de agua). Se prevé que este número aumente aproximadamente a 5 mil millones al año 2025, en función del índice de la tasa de crecimiento de la población.

Por otra parte, observamos cambios demográficos en los países desarrollados, que le brindan un nuevo entorno al clima de negocios de las empresas. Estos cambios obedecen entre otros a los siguientes factores:

  • El aumento continuo de la longevidad como consecuencia de los progresos considerables alcanzados en la salud y en la calidad de vida; la población de más de 60 años seguirá aumentando hasta aproximadamente 2030, cuando los niños del «baby-boom» pasen a ser personas de edad; varios factores explican esta baja natalidad persistente, especialmente las dificultades de inserción profesional, la escasez y carestía de la vivienda, el retraso de la edad en que se tiene el primer hijo y decisiones varias en materia de estudios, vida profesional y vida familiar.
  • La sociedad ha experimentado también importantes cambios estructurales: las estructuras familiares evolucionan; hay más trabajadores de edad (55-64), más personas mayores (65-79) y más ancianos. Asimismo, las transiciones entre las distintas edades de la vida se han vuelto más complejas, en particular en el caso de los jóvenes, que viven más tarde algunas etapas de su vida (fin de los estudios, acceso al empleo o primer hijo).
  • Los estilos de vida están cambiando ante estas tendencias y sus efectos se manifiestan no sólo en la salud y las pensiones, sino en el uso del tiempo libre, o el rol de la mujer en la familia y la sociedad, el tamaño de la familia y las oportunidades laborales.

Definitivamente la dinámica del entorno y los factores socioeconómicos están afectando los patrones de consumo, creando nuevas oportunidades de negocio y las tendencias actuales están cambiando la naturaleza de las operaciones de las cadenas de aprovisionamiento, lo que se ilustrará con diversos ejemplos.

 
Expositor: PhD. Roy Gerardo Zúñiga (INCAE).